Escuela de Natación para Bebes 6 a 24 meses

Seguro que has escuchado a otras mamás compartiendo las maravillas de la natación para bebés, pero te detienes creyendo que es una práctica muy cara, que podrá aprenderlo después, o simplemente te paraliza el miedo de no saber cómo cargarlo o que no sea capaz de hacer inmersiones en el agua sin ahogarse ¡¡error!! Estas dudas son el resultado de nuestra lógica como adultos. A tu hijo le gusta el agua de manera natural por que se desarrolló en un medio líquido y desde que nace comienza su actividad acuática con los primeros baños en casa. El medio acuático tiene propiedades físicas completamente diferentes a las terrestres. Por eso, si desde muy pequeño tiene la oportunidad de experimentarlo, obtendrá un complemento único para su crecimiento y desarrollo.

La natación para bebés es una actividad enfocada hacia un mejor desarrollo del/la niño/a. Dicha actividad le reporta beneficios físicos y psicomotores, que marcarán su vida posteriormente. Un adulto, que debe ser la madre o el padre o una persona de confianza del bebé, participa activamente en las clases realizando gran parte de los ejercicios básicos con su niño. Los adultos tienen que estar tranquilos y relajados durante la clase, aspecto muy importante ya que el estado de ánimo del adulto que se introduce en la piscina con el bebé, influye en el proceso de adaptación y aprendizaje. Las sesiones son de 30’ dentro del agua a 30,5º, los grupos son reducidos, máximo 6 bebés por monitor.

Beneficios que aporta la natación a los bebés:

Físicos

Desarrolla las habilidades vitales de supervivencia, como aprender a girarse sobre su espalda y flotar bocarriba ante una caída al agua.

Desarrollo psicomotor: y experiencia sensorial: el bebé que aún no camina encuentra en el agua la posibilidad de moverse tridimensionalmente, siendo mucho mayor la libertad y continuidad de movimientos. A muy temprana edad comienzan a tener nociones de desplazamiento y distancia de una gran riqueza y sensibilidad, lo que redundará en una mayor coordinación motriz.

Mejora el sueño.

Aumenta el apetito.

Mejora el equilibrio.

Fortalecimiento del sistema cardiorrespiratorio: la natación fortalece el corazón y los pulmones. Debido al trabajo respiratorio que se realiza en el agua se aumenta la eficiencia en la oxigenación y la circulación de la sangre.

Ayuda al sistema inmunológico y a la relajación.

Emocionales y sociales

Mejora y fortalece la relación afectiva y cognitiva entre bebé-mamá-papá: durante el programa acuático el bebé compartirá con sus padres situaciones ricas y profundas. Se van a juntar las reacciones innatas e instintivas del bebé con las propias vivencias de la práctica de la natación, alimentando el conocimiento mutuo.

Inicia la socialización sin traumas en un ambiente lúdico y recreativo: la convivencia en la piscina con otros niños le ayudará a relacionarse mejor, aprenderá a compartir y a realizar actividades con otras personas. El bebé adquiere confianza para comunicarse y desarrollase en grupo.

Se convierte en un niño autónomo.

Intelectuales

Aumenta el coeficiente intelectual: está demostrado que los bebés que han hecho natación en los 2 primeros años de su vida desarrollan una percepción mayor del mundo que les rodea, con lo que aprenden a ser creativos y observadores.

Su capacidad cerebral crece.

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